
“Si siempre haces lo que has hecho, siempre obtendrás lo que has tenido”.
Steven Hayes
¡Hola! Soy Pepa, Psicóloga, con habilitación sanitaria, estoy especializada en Terapias de Tercera Generación (ACT, FAP, Mindfulness).
Tengo mas de 15 años de experiencia, empecé en el Centro de Reconocimiento Médico Virgen del Rocío, en Huelva, después, durante 7 años, en la Línea de la Concepción, donde me especialicé en adicciones en la Coordinadora Despierta. Eso me permitió poder empezar a compartir despacho con otro psicólogo y tratar problemas, como ansiedad, fobias, autoestima, duelo, problemas comportamentales en niños… Además de impartir talleres y asesoramientos individuales en la Asociación Arboleda de amas de casa.
Llegados a este punto me fui a Madrid donde estuve trabajando dos años en el Centro de Aprendizaje y Recuperación, consulta del Dr Luis Carrascal y tres años en la Fundación Hay Salida, https://www.fundacionhaysalida.com/, para el tratamiento de las adicciones, además de seguir formándome, en este tiempo aprendí de todos los pacientes, familiares y compañeros a los que les estoy muy agradecida.
Actualmente presto mis servicios terapéuticos en Huelva y online.
Creo que la terapia es un trabajo entre dos o más personas en el que creamos un espacio de confianza, respeto, en el que te sientas cómodo/a para poder expresar todo lo que se te pasa por la cabeza teniendo en cuenta que estoy para acompañarte, comprenderte, sin emitir ningún tipo de juicio desde la amabilidad y cordialidad, para poder ver la vida desde tus ojos o como se suele decir ponerme en tus zapatos.
Me considero una persona empática, risueña, cercana, creo en el poder de las personas para cambiar. Me gusta disfrutar de la gente que me rodea, jugar con mi perro, una buena lectura, disfrutar de la playa, mirar el cielo estrellado, escuchar música… Pienso que la vida es divertida y le podemos sacar mucho provecho a cada momento que vivimos ya que siempre vamos en automático, no nos damos cuenta de todo lo que estamos viviendo en este momento. Ni te imaginas las emociones, sensaciones, pensamientos… que se te pasan inadvertidos por funcionar de esa forma, que no es ni buena ni mala simplemente es a lo que nos hemos acostumbrado.
